Susurrandome al odio tus ultimas palabras. Sintiendo como mi corazón da esos últimos latidos para ti. Notando mi miedo en mis ojos, en mi mirada. Notas que me duele, pero no puedes alejarte y quedarte a un lado para ver como caigo al suelo y mis lágrimas derrame. No eres capaz de soltarme, tienes miedo al igual que yo. Tu ultimo beso, no lo deseaba ni sentir, ni apenas que me lo dieras. Ya puede que sea mi momento, pero no el mio sino el elegido por ti. ¿ Por qué no lo haces de una vez ?.. Me tapo la boca, esa cinta negra y pegajosa que me apretaba mis labios, que me censura cual palabra fuera.. Sin pensarlo me arrojo a este mar negro.
Pero olvido todo, todo lo cometido en ese puerto abandonado sin rastro alguno de alguna presencia humana. Mis lágrimas no cayeron, no quise que viera que estaba destrozada que estaba sufriendo por lo que sabia que iba a pasar, mi muerte. Mi alma se marchaba, pero mi cuerpo se quedaría aquí. Antes de que me dijera adiós, y que con esa cinta me censurara por completo; una sonrisa le solté. Que gran sonrisa le eche que se quedo extrañado, ¿ por qué sonríes me pregunto ?, no le conteste. Pero mi sonrisa no se marcho. Mis manos, lastimadas de moretones de manos marcadas apretadas solo por placer, para mi locura. Mis muñecas rojas, dañadas de cuerdas apretadas sin compasión. Piernas rotas, estomago arañado, cara destrozada, corazón sin latidos.Recuerdo mientras me arrojaba que caí boca arriba viendo como miraba mi caída, viendo como se limpiaba las manos, como si de tal basura se trataba, escupió como si hubiera terminado un trabajo.
Pero no, estaba tan equivocado, esta mujer tan dañada por él no se quedaría sin mas, no quería ver que su final llegaba esa tarde de enero en ese puerto sin más.
Recordó la carta que le hiso escribir como si de un suicidio se tratara, como me hiso escribir el daño que él me hacia pero echo por mi, recuerdo que en esa carta llore, pero llore de felicidad.
Ese sentimiento es el mismo que sentía mientras estaba dentro del mar, de esa agua sucia pero tan cristalina que aun podía ver como se marchaba. Aguante mi respiración tanto como pude, se olvido de atarme los pies, saque la fuerza que tanto había guardado para este momento, este era mi momento.
Recuerdo como subí las escaleras oxidadas que estaban en la otra punta del puerto, aun no se como las subí. Camine tan rápido como pude, dejando mi dolor aun lado. Pude encontrar un objeto punzante que se encontraba en el suelo, de algún barco que antes se encontraba allí, corte la cuerda después de un buen rato. Me quite la cinta y llore, grite. Todo de felicidad..
Ahora lo que me ha echo recordar este pasado es que todavía piensan que ando en algún lugar muerta intentando averiguar porque lo hice. Ese hombre o ese inhumano ya no esta vivo, pero tampoco tubo una muerte feliz, como se suele decir.
Estoy sin mas que desaparecida para el mundo, sin familia y recuperandome por mi misma de las palizas y mentalmente en un bonito pueblo, en la que me valgo por mi misma. Ahora bien sé que escribir esto me ha servido de algo. No sé para que, pero es lo primero que escribo después de mi carta de suicidio.
wau! osea ahora a mi me da verguenza comentar por que no se ni lo que escribir simplemente un wau! con un wau! creo que basta!
ResponderEliminarBueno, aunque cuesta un poco enterarse al principio, en lo que coges carrerilla todo sale fluido. Por lo visto esto te salio de lo mas hondo... con simbologia y todo... jajaja
ResponderEliminarEsta muy guapo!
Exelente, como ya te he dicho, consigues que pueda visualizar cada palabra como una imagen, como una historia que avanza con cada palabra. Me gusta mucho y realmente te ha salido muy original.
ResponderEliminar